Frases sobre corazón de Jesús 2011-2º
-
1. No dejes que otro piense
por ti, porque tú tienes tu propia personalidad.
-
2. Sé tú mismo, no dejes de
serlo para complacer a otros.
-
3. Compórtate con tu familia,
seca tiempo para compartir con ellos.
-
4. Nunca trates de imponer
tus propios criterios. Cada persona tiene derecho a opinar, y tu deber es
oírla.
-
5. Sé paciente con los demás
y así demostrarás tu alto grado de madurez.
-
6. Saca tiempo para meditar y
aprende a contemplar toda la hermosura que Dios creó atreves de la naturaleza.
-
7. Respétate a ti mismo y
verás que los demás te respetarán.
-
8. Respétate a ti mismo y
verás que los demás te respetarán.
-
9. Esfuérzate cada día por
ser un buen ciudadano útil en la sociedad.
Si sigues
estos consejos, seguramente serás en el nuevo año un ser humano feliz, porque
con tu comportamiento contribuyes a una mejor convivencia y podrás servir de
inspiración para otros.
No me resigno yo, no me resigno:
Frente a tanta miseria
Que corroe las almas ¡no me resigno!
Frente a tanta violencia
Que aniquila los cuerpos, ¡no me resigno!
Frente a tanto sermón.
Que condena al infierno. ¡No me resigno!
Yo sé que hay una vida
Que es vida para todos;
Y sé que cada hombre
Venido a este mundo
Es hermano de todos:
Y sé que Dios no puede
Ser salvador de unos
Si no lo es de todos.
(…)
No me resigno, no; no; no me someto
A tanta ira ciega que recorre el planeta.
Hija de tanto orgullo y tanto poder
necio.
(…)
Antonio López Baena.
Tu Presencia es un regalo para el mundo.
Vive cada día con intensidad.
Cuenta tus alegrías, no tus desdichas
luchara contra la adversidad que se te presente.
¡Hay tantos sueños que esperan ser
realizados!
Recuerda que un poco de amor recorre
largos caminos.
Recuerda que la amistad es una sabia
inversión.
Los mayores tesoros de la vida son las
personas.
Nunca es tarde
Transforma lo cotidiano en
extraordinario.
Cuatro características corresponden al
juez:
-
Escuchar cortésmente.
-
Responder sabiamente.
-
Ponderar prudentemente
-
Decidir imparcialmente.
Sócrates
SUEÑOS COTIDIANOS
El niño que gatea,
La joven utópica,
El adulto esperanzado
La anciana contenta
La pareja con sueños
El político desinteresado
El empresario generoso
La trabajadora realizada
El jefe que escucha,
El funcionario entregado
La maestra de vida
El médico sin prisa,
La abogada veraz,
El juez justo,
La economía apasionada,
El voluntario inquieto,
El cura cercano,
El vecino dispuesto,
El amigo que escucha,
La parada que sigue adelante
El amo de casa orgulloso de serlo.
La enferma que sonríe…
-
Me enfurezco y él me dice:
¡perdona!
-
Tengo miedo y él me dice:
¡animo!
-
Dudo y él me dice ¡confía!
-
Me siento angustiado y él me
dice: ¡tranquilo!
-
Prefiero estar solo y él me
dice: ¡ven y sígueme!
-
Fabrico planes y él me dice:
¡Déjalos!
-
Busco bienes materiales y él
me dice: ¡Despréndete!
-
Quiero seguridades y él me
dice: ¡no te prometo nada
-
Quiero vivir y él me dice:
¡da tu vida!
-
Me creo buena y él me dice:
¡no es suficiente!
-
Quiero ser jefe y él me dice:
¡sirve!
-
Quiero mandar y él me dice:
¡obedece!
-
Quiero comprender y él me
dice: ¡cree!
-
Quiero claridad y él me habla
en parábolas.
-
Quiero poesía y el me habla
de realidades.
-
Quiero ser el más grande y él
me dice: ¡sé como un niño!
-
Busco el primer puesto y él
me dice: ¡siéntate en el último lugar!
-
Quiero ser visto y él me
dice: ¡ora en lo escondido!
P. Zezinho.
Brasil
Haz algo cada
día por el “niño” que hay en ti; come correctamente, encuentra tiempo para
estar solo. ¿Tienes problemas? Habla con Dios sobre el terreno. Trata de
eliminar de raíz los pequeños. No esperes a la hora de dormir para intentarlo y
orar sobre ello.
Ríe y sonríe
con frecuencia. Una risa discreta y satisfactoria; no se trata de las
carcajadas ruidosas y estentórea de quienes necesitan desesperadamente llamar
la atención. Recuérdate de vez en cuando que no eres el director gerente del
universo y deja a Dios que se encargue él.
ALFABETO COMUNITARIO
-
Agradecer a Dios el regalo de
las personas.
-
Buscar el bien común.
-
Corregir al que se equivoca,
pero con amor.
-
Dar lo mejor de uno mismo.
-
Estimar las capacidades de
los demás.
-
Fortalecer y animar al caído.
-
Ganar la confianza del otro.
-
Hablar con sinceridad y sin
falsos halagos.
-
Invitar a los otros a
compartir mi amistad.
-
Juntarse a los demás en sus
iniciativas.
-
Levantar a quien tropezó o se
siente hundido.
-
Mediar y poner paz en los
enemistados.
-
Necesitar de la ayuda del
otro sin orgullo o complejos.
-
Olvidar el miedo a quedar
arrinconado en el grupo.
-
Preocuparse especialmente de
los débiles y necesitados.
-
Quitar prejuicios
comunitarios.
-
Respetar las opiniones de los
demás.
-
Salir al encuentro del otro:
saber acoger.
-
Tolerar los defectos y
límites siempre con buen humor.
-
Unir a todos en alegre
concordia.
-
Valorar con realismo a los
demás y a uno mismo.
-
Yuxtaponerse, hacerse cercano
y “próximo” al prójimo.
-
Zanjar desavenencias y
ofensas.
SIETE REGALOS BARATOS
Hay muchos regalos que no cuestan un
céntimo. Proponemos estos siete:
-
1. El regalo de escuchar sin
interrumpir. Prestar atención a lo que te dicen y a cómo se siente el que te
habla.
-
2. El regalo del cariño. Ser
generoso en acciones que demuestran el cariño por tu familia y amigos: besos,
abrazos, palmadas en la espalda y apretones de manos…
-
3. El regalo de la sonrisa.
Llena tu vida de sonrisas.
-
4. El regalo de las notas
escritas. Esto puede ser desde un simple papelito (“gracias por ayudarme”) a
una oportuna postal.
-
5. El regalo de un cumplido.
Un simple y sincero “que bien te queda el rojo”, has hecho un gran trabajo” o
“fue una estupenda comida” puede hacer especial un día.
-
6. El regalo del favor. Todos
los días procura hacer un favor a alguien. Amasarás un tesoro.
-
7. El regalo de la gratitud. La forma más
fácil de hacer sentir bien a la gente es decirle “muchas gracias”. A veces es
de justicia; otras, cuestión de magnanimidad.
Cuando sientas
que el mundo
Se acaba y no
hay nadie para ti
Llámame y seré
tu amigo
Sin decirte
nada.
Cuando sientas
que todos están
En contra de
ti y no te entienden,
Llámame y
verás que ambos
Entenderemos
muchas cosas.
Cuando te
sientas caer
Y sin fuerzas
para caminar,
Yo estaré ahí
si me llamas
Ara ser tu
apoyo.
Cuando la pena
te agobie
Y sientas vacío
tu corazón,
Llámame y, con
una música de amor, ahuyentaré tu pena
Y daré
felicidad a tu corazón.
Creo en ti, amigo…
Creo en tu sonrisa,
Ventana abierta de tu ser.
Creo en tu mirada,
Espejo de tu honestidad
Creo en tus lágrimas,
Signos de compartir alegrías
Y tristezas…
Creo en tu mano, siempre
Extendida para dar o recibir.
Creo en tu abrazo,
Acogida sincera de tu corazón.
Creo en tus palabras,
Expresión de lo que quieres
O esperas
Cuando te sientes angustiado y
Piensas que todo te va mal,
Cuando la vida te resulta tan dura,
Hay alguien que te ama de verdad.
Muchas veces,
Los amigos nos defraudan,
Quizá lo hacen sin querer,
Pero la herida queda
Y es algo que nos hace doler.
Pero si le cuentas a Dios todas
Tus angustias, penas y alegrías,
No dudes que
El siempre te escuchará
Y que no te defraudará.
Confía en él, que es
Un amigo de verdad.
Gracias por todos los momentos
Que hemos vivido juntos.
Momentos lleno de sentimientos
Y pensamientos compartidos
De sueños y anhelos,
Secretos, risas, y lágrimas,
Y, sobre todo, de amistad.
Cada preciado segundo quedara
Atesorado eternamente
En mi corazón.
Amigo,
Tú vales un mundo entero,
Y a ti te entrego mi afecto,
En ti deposito mi confianza.
A ti te abro mi esperanza.
A ti soporto mis penas,
A ti te cuento mis alegrías
Y a ti te agradezco mi ser feliz.
El mundo tiene recursos suficientes para
nutrir a una población mucho más densa que la población actual.
La naturaleza no es ingrata, tiene
recursos suficientes; ella es buena, es generosa.
Quienes no han sido muy generosos son
algunos grupos humanos que se apoderaron de los recursos naturales e hicieron
una división de estos recursos de forma injusta e ilegal.
Vivimos en un mundo de abundancia en
medio de la miseria.
Josué de Castro.
Te quiero como un amigo
Al que dar todo,
Con el que compartir todo,
Con el que viajar sin límite
Y soñar sin despertar,
Con complicidad y silencio,
Con alegría y sonrisas;
Te quiero inmensamente,
Porque eres mi amigo
Fuiste el primero en llegar
Cuando te necesitaba;
Cuando nadie existía,
Sólo tú estabas para mí.
Fuiste el último en irte;
En tu amistad me apoye
Y, gracias a ti, resiste.
Uno de los mejores momentos de mi vida es
el día en que te conocí.
Sin darme cuenta, en aquel instante
encontré un tesoro en mi vida.
Tu amistad es lo más valioso que tengo.
Es el tesoro que guardo en el cofre de mi
corazón.
DIEZ VALORES ÉTICOS
-
1. Ser veraz.
-
2. Ser justo.
-
3. Ser responsable.
-
4. Ser tolerante.
-
5. Ser dialogante.
-
6. Ser solidario
-
7. Trabajar honradamente.
-
8. Mantener la palabra dada.
-
9. Ser crítico y saber
aceptar la critica.
-
10. Estar abierto a la
utopía.
Joan Bestard
Gracias por tu amistad.
Por tus palabras y consejos
Siempre de aliento.
Por hacerme ver mis debilidades.
Y errores a tiempo.
Gracias por dedicarme
Tiempo.
Tiempo para demostrar
Tu preocupación por mí,
Tiempo para escuchar
Mis problemas
Y ayudarme a
Buscarles solución
Y, sobre todo,
Tiempo para sonreír
Y mostrarme tu afecto.
Gracias por tu amistad.
Creo en ti, amigo:
Si tu sonrisa es como un rayo
De luz que alegra mi existencia.
Creo en ti, amigo:
Si compartes mis lágrimas
Sabe llorar con los que lloran
Creo en ti, amigo:
Si tus palabras son sinceras
Y expresan lo que siente tu corazón.
Me sorprende las personas…
Porque pierden la salud para ganar
dinero,
Y después pierden el dinero
Para recuperar la salud
Y por pensar ansiosamente en el futuro
No disfrutan el presente.
Por lo que no viven ni el presente
Ni el futuro.
Y viven como si no tuviesen
Que morir nunca…
Y mueren como si nunca
Hubieran vivido.
DALAI LAMA
FALTA DE TIEMPO
Le damos algo de tiempo a Dios una vez
por semana. Quizás de tarde en tarde asistimos a alguna boda o funeral; o nos
acordamos de él en la enfermedad. Pero no tenemos tiempo para él durante el
trabajo o durante nuestras diversiones. No queremos que se meta en esto.
Os cuento un sueño que tuve. Entré en una
iglesia. Me arrodillé para orar. Pero brevemente; tenía mucho que hacer, así
que dije rápidamente una oración y Salí corriendo. Ya había cumplido mi deber
de cristiano y tranquilicé mi alma. A lo largo del día no tuve tiempo para
decir una palabra alegre o para hablar de Jesús a los amigos; temía que se
rieran de mi “no tengo tiempo, tengo mucho que hacer”. Fue en mi vida mi queja
constante. Porque aquel mismo día me tocó el encuentro con el señor. Me vi.
ante él y bajé los ojos. En sus manos tenía el libro de la vida. Miró en él y
dijo: “No acabo de encontrar tu nombre. Tenía la intención de anotarlo…pero
parece que no entré tiempo…"
Entonces me desperté y comprendí que el
sueño no podía ser realidad. El no es como nosotros no falla y su tiempo es la
eternidad.
Comentarios
Publicar un comentario